Vivimos en estos días, por si nos faltaba algo, tiempos aun más convulsos de lo que nos parecía que podíamos llegar a tener.
Las demandas de independencia de Cataluña, ya seguidas inmediatamente por las fuerzas políticas del País Vasco, y es de esperar que en breve por el nacionalismo Gallego, nos pillan en parte por sorpresa, dada la enorme crisis económica que enfrentamos, pero por otro lado, era de esperar que esta situación se planteara, antes o después.
Desde el punto de vista científico espiritual han surgido en estos días muchas preguntas en foros de conversación ligados a la Antroposofía: «¿Existe un Arcángel del Pueblo Catalán? ¿Y del pueblo Vasco?..¿Están estos nacionalismos conectados con aquellos de los que Rudolf Steiner alertaba después de la primera Guerra Mundial (cuyo primer centenario estamos a punto de cumplir)?..¿O Steiner se refería a cualquier nacionalismo, a cualquier estado-nación que traspasara sus límites legítimos?…»Estas son solo algunos ejemplos de las mismas.
Se plantea, por un lado, la necesidad de entender los impulsos de «auto-conciencia» de los pueblos que demandan «independencia», en este caso Cataluña y el Pais Vasco. Por otro lado, se plantea la necesidad de entender que España es una nación de naciones, y que no entenderlo y actuar en contrario sería «romper» o «impedir» la misión del espíritu de este pueblo, del que Schmidt Brabant indicó, que se trataba de un «Arkai», de un espíritu de una «cultura».
En fin, planteamientos similares a estos se podrian realizar «ad infinitum», y constatariamos que, no podríamos de ninguna manera, ponernos de acuerdo sobre una base objetiva, mientras nos mantuviéramos en el nivel de conocimiento que se basa en «lo que alguien, Schdmit Brabant, Steiner, o quien sea, ha dicho». Tampoco alcanzaremos una base común mas allá de las buenas intenciones, basándonos en nuestras «opiniones» y «Sentimientos» personales.
¿Cómo alcanzar aquí una visión común?¿Hemos de observar y estudiar la historia de España, Cataluña y el País Vasco, en este caso, para intentar alcanzar una visión común y lo más objetiva posible?…Seguramente nos aportaría mucho el hacerlo.
Pero no quiero aqui adoptar este punto de vista. No quiero hablar del pasado, de la historia, sino del presente y del futuro. Porque es aquí y ahora donde podemos observar lo espiritual en plena acción. Y es que lo espiritual no es algo estático,ni un «principio predeterminado» que condiciona los hechos sociales, sino, precisamente hoy por hoy, algo que podemos denominar «espacio de iniciativa», o también «espacio de libertad».

Permítame el lector, a riesgo de parecer poco modesto, hacer un breve repaso a mi experiencia profesional y personal en relación con la Antroposofía y, en concreto con su impacto en el campo de la economía y la gestión de organizaciones:

El 28 de Agosto de 1963, el Dr. Martin Luther King pronunciaba su famoso discurso «I have a dream», desde las escalinatas del Monumento a Lincoln. Este momento marco un hito en la historia del siglo XX, y constituyo un ejemplo de comportamiento inspirativo no violento. El 20 de Enero de 2009, 46 años mas tarde, por primera vez en su historia, un hombre negro, Barack Obama, alcanzó la presidencia de los Estados Unidos de America, que habia disputado con una mujer.
En muchos casos, estos sueños se manifestaron de un modo violento. En otros casos como un idealismo abstracto que parecia no conducir a nada, pero de un modo u otro, aquellos años fueron frontera. Al acercarse el ultimo tercio del siglo XX, algo muy profundo comenzó a despertar en el ser humano. La antigua jerarquia social, sencillamente, perdió su vigencia de forma definitiva. El individuo comenzó a pedir mas y mas espacio para decidir por si mismo. Y este espacio de decisión fue llamado «libertad».