¡Quieran Oirlo los Hombres!

Conversaciones sobre Antroposofia

Las Verdades Antroposóficas

Deja un comentario

Hace poco leí un artículo muy interesante sobre Espiritualidad (aquí) Siendo un estudiante de la Antroposofía ya desde hace bastantes años, no podía evitar ir encajando los conceptos del artículo en mi propio esquema «particular» del Ser Humano y del Mundo. De forma que me decía… esto pertenece a la esfera del Cuerpo Etérico o Vital, …esto pertenece a la esfera de lo Físico y lo orgánico… esta parte está incompleta sin la gnoseología de Goethe… en fin, que a la vez que leía iba traduciendo a mi propia jerga los conceptos que el autor expone en su artículo.

El mismo ejercicio, pero en modo inverso, he puesto en práctica cuando intentaba explicar en ámbitos no antroposóficos conceptos relacionados con el Mundo y el Ser Humano desde un punto de vista Espiritual. La conversación con el interlocutor va modulando las expresiones hasta encontrar las adecuadas a lo que la esencia de, por decir, Cuerpo Etérico, significa para mí.

Y es que la Antroposofía ha supuesto en mi vida, el marco de referencia con el que fundamentar mi conocimiento y la motivación para mis acciones.

Pero si esto fuera el único elemento que latiera en mi corazón, entonces correría un doble peligro: por una parte intentar imponer que todos piensen como yo y utilicen mi jerga, o por otra parte, aislarme en mi mundo «bueno e ideal» perdiendo interés por los demás y por sus aspiraciones.

Y es que las verdades antroposóficas no son tales verdades si al corazón le falta lo más importante… el amor. Amor como lo caracterizó San Pablo en la primera carta a los Corintios (cap. XIII). Amor que se interesa por el otro, de forma integral, y que se posiciona en el mundo, buscando relaciones con los otros. Y es que las verdades antroposóficas son sólo verdades cuando están enraizadas en lo vivo. Esto es lo que he descubierto leyendo las cartas octava y novena que Rudolf Steiner escribió a los miembros el 9 y el 16 de marzo de 1924.

Autor: Joaquín Aguado

Nacido en Granada, España, en 1971. Miembro de la Sociedad Antroposofica de España desde 1988, y Miembro de la Sociedad Antroposofica General desde 2005. Miembro de la Seccion Social de la Escuela Superior de Ciencia del Espiritu con Sede en Dornach, Suiza, desde 1991, y miembro de la Conferencia Economica de la Seccion Social de la Escuela Superior, desde 2005. He vivido varios años en Holanda y en Finlandia, con viajes y estancias cortas en EEUU e Inglaterra. Esto me ha permitido conocer de primera mano otras culturas y otras formas de "hacer antroposofia". Desde el 2010 vivo y trabajo en España. Autor del Libro "La Economía de la Confianza" (Ed. IAO, 2014. Madrid). Consultor Organizacional, Co-fundador del Banco Etico Triodos Bank en España, y fundador de Triforma primero, y posteriormente Vortex, las únicas empresas españolas de consultoria de organizaciones basadas en los desarrollos de Rudolf Steiner, Bernard Lievegoed y Margarete Van Den Brink. En mi trabajo como consultor, mi foco principal es ayudar a desarrollar una nueva forma de organización económica y social, centrada en el ser humano, que ponga en relación de forma equilibrada los principios de libertad, igualdad y fraternidad. Para avanzar en esa dirección, creo fundamental desarrollar en los individuos y en las organizaciones una cultura "social" mas profunda que la actualmente existente. En esta dirección, y siguiendo a Goethe, creo que "la conversación", el proceso de escucha intensificado y debidamente entrenado, es y será la fuente de cualquier futuro creador entre los seres humanos.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.