¡Quieran Oirlo los Hombres!

Conversaciones sobre Antroposofia

Creando Antroposofia…

28 comentarios

Soy miembro de la Sociedad Antroposófica desde hace ahora exactamente 21 años.

He participado en el proceso de varias iniciativas, algunas de las cuales han marcado un antes y un después, para bien y para mal, en el movimiento antroposófico en España. también, he tenido, en mi opinión, la suerte de poder viajar y vivir en distintos países, y con ello entrar en relación con movimientos ligados directa o indirectamente a la Antroposofía, desde el movimiento Camphill, principalmente en Irlanda e Inglaterra, la Asociación para el Desarrollo Social, formada por consultores de todo el mundo cercanos a la Antroposofía y que siguen el impulso de Bernard Lievegoed, hasta conocer mas o menos bien las sociedades antroposóficas de países como Holanda, Finlandia, y como no, la Sociedad General y a varios miembros del mismo Vorstand como “colegas” de trabajo en varios seminarios, simposios, conferencias, etc…

Todo ello no lo cuento a efectos de ponerme ninguna medalla, sino a efectos de explicar un fenómeno que he encontrado repetido una y otra vez, en mayor o menor grado, en todos los círculos “antroposóficos” o simpatizantes en los que he tenido la ocasión de participar. Este fenómeno se llama de muchas maneras, pero a mi me gusta denominarlo de una manera muy especifica: lo llamo “antroposofitis”. Otros lo llaman “conferencitis”, y algunos otros “discusioncitis”. En realidad es una mezcla de “conferencitis” con “discusioncitis” junto con un síndrome adicional que podríamos llamar “Steineritis”. Todo lo anterior junto da lugar a la “antroposofitis”.

¿Y en que consiste la “Antroposofitis”?…pues tiene dos tipos de síntomas:  síntomas individuales, muy parecidos en todos los afectados, y síntomas sociales, también muy parecidos en todas las organizaciones o instituciones afectadas.

antroposofitisEn cuanto a los primeros, los síntomas básicos son: referencia continua a las conferencias del Dr. Steiner (como si fueran artículos de fe), cual si fueran una supuesta prueba irrefutable de la opinión que la persona en cuestión defiende (porque no la expone, en la mayor parte de los casos la “defiende” como si le fuera la vida en ello); tendencia a interrumpir los comentarios de los demás o de la persona con quien hable, volviendo a dar argumentos propios de la “steineritis” y asombrándose de que su interlocutor no los “entienda” y asuma de forma obvia; Incapacidad de escuchar a la persona con la que se habla; tendencia infinita a pensar que “el otro” no le entiende, a pesar de que le ha dado veinte argumentos y diez lecciones magistrales de antroposofía, por lo que debe ser que el otro “tiene algún problema espiritual”.

Por otro lado están los problemas sociales; estos también suelen ser muy típicos. En primer lugar aparece un espacio de aparente amor fraternal y espiritual, que en muy poco tiempo se convierte en un foro de discusión que genera enemistades intensas, o al menos malestar obvio entre los discutidores;En poco tiempo estas luchas se intensifican y dan lugar a dos tendencias: por un lado, los miembros de la institución dejan de acudir a las reuniones habituales (porque para pelearse, pues, ya tienen su comunidad de vecinos…), y por otro lado aparecen algunos personajes tipo “salvapatrias” que se dedican a intentar controlar e imponer su forma de ver la antroposofía (su forma particular de ·antroposofitis”, que obviamente excluye a todos aquellos que no compartan su visión) y que por su posición en el movimiento, su fuerza, su iniciativa, o quizá porque nadie se molesta en hacerles frente, toman las riendas de la organización. En algunos casos lo hacen disfrazados de asesores, ex-cargos de la institución que actúan como consejeros, o simplemente personajes de influencia; la tendencia final es que cuando se convocan asambleas o reuniones para “organizar” la vida de la sociedad, acuden tres y el del tambor; sin embargo, cuando se trata de recibir conferencias, o de cursos de verano con muchos y variados ponentes (principalmente extranjeros, que siempre visten mas..), la asistencia es masiva aunque haya que vender un riñón en el mercado negro para poder pagarlo.

Como digo, esto no sucede solo en nuestro querido solar hispano, sino, al menos en mi experiencia ( y por comentarios con algunos otros colegas) parece que casi podríamos decir que en el mundo entero y verdadero.

Parto de la base de que algunos leerán este articulo y negarán la mayor (argumentando con veinte citas de Steiner??…  cuidado!!..podría ser un síntoma de antroposofitis!!) como suele ser el caso; la verdad es que no espero de ellos otra reacción que esa.

EgoEsa forma de reaccionar es propia de, llamémosle, un estado de ser, una fase vital; cuando se pasa por ella, se necesita permanente reafirmar las propias ideas y convicciones frente al exterior, bien a base de discusión, bien a base de enfrentamientos personales y de sensaciones de lograr sus objetivos venciendo a los que se les oponen, en el caso de los mas “volitivos”……pero habrá otros que, sin darme la razón sin mas ni mas (lo cual tampoco sería beneficioso en absoluto, ni para mi ni para ellos), leerán el articulo y reflexionaran sobre el; no con el fin de acordar nada conmigo, sino quizás, con el fin de entender porque presento yo esta postura, donde me coloco interiormente; cual es el proceso que vive en mi alma detrás de las palabras; y puede que no estén de acuerdo conmigo en nada de lo que digo, pero estoy seguro de que con este otro tipo de lector o de escuchador, será posible un dialogo real, un encuentro, no entre sus contenidos y los míos, sino entre su escucha y la mía.

Y esto, queridos amigos míos, esto es, en mi humilde opinión, Antropos-Sofia.

Antropos-Sofia

En 1924, cuando se re-fundó la Sociedad Antroposófica durante el congreso de Navidad, el Dr. Steiner no puso el énfasis en el espíritu humano (que es extraordinariamente importante, por supuesto!!), sino en el “alma humana”, creando y desarrollando durante dicho congreso, la meditación que todos conocemos. Con esto, no se colocaba al alma por encima del espíritu, sino que se enfatizaba “cual es el espacio a conquistar” (en estos momentos, en estos tiempos..) por dicho espíritu humano: El espacio del alma.Se enfatizaba, despues de todos los sufrimientos vividos anteriormente en la sociedad, cuan importante es que el ser humano moderno, y que en particular el antroposofo, conquiste el espacio de su alma de tal modo que su ser espiritual sea soberano.

Y al final del mismo Congreso, el Dr. Steiner vino a decirles a los miembros (y cito de memoria): “Ahora encuentrense!!…no importa que libro o que conferencia o que tema se dediquen a estudiar en sus grupos y ramas. Lo importante es el encuentro entre los miembros!!”…

el primer Goetheanum, quemado, segun Steiner, por la falta de atención de los antroposofos.

Todo esto, que fue enfatizado como lo mas importante del Congreso de Navidad, fue un doloroso aprendizaje para todos los miembros, incluyendo al propio Dr. Steiner!!…El mismo, poco antes del congreso no sabia si irse o quedarse, hasta que descubrió  lo que era necesario aprender como movimiento: la percepción de mi propio ser a través del ser del otro. Descubrir que la soberanía del espíritu solo es posible cuando el espíritu es “percibido” a través de los encuentros humanos. ¿O es que los otros antropósofos no son “seres espirituales”?…¿Porque no miramos al espíritu que tenemos ante nosotros, y en lugar de ello buscamos todo tipo de excusas y contenidos que solo nos sirven para reconfortarnos en nuestra propia pereza interior?…por una sencilla razón: porque es difícil y se necesita aprendizaje, practica y ayuda, y sobre todo, porque hacerlo significa aprender a reconocerse uno mismo en aquellas personas con las que nos encontramos, y especialmente en aquellas que menos soportamos.

Es por ello que  la antroposofitis nos lleva a valorar, por encima de todo, los contenidos y las acciones en el mundo exterior que “llevan a la practica” dichos contenidos (cuantos años me he pasado escuchando frases como “hay que llevar la antroposofía al mundo”, como si la antroposofía estuviera en la luna!!), en el modo y manera en que yo los entiendo, que obviamente, antes o después choca con el modo y manera en que “otro antropósofo”, tan antropósofo como yo, los entiende. Valoramos los contenidos “súper espirituales” ó “súper prácticos” que un /os súper ponente/s nos va/n a dar en un congreso; pero no valoramos el encuentro con el otro. Por eso perdemos interés en las asambleas y en las reuniones organizativas de la sociedad. Por eso la sociedad termina siendo el espacio de las juntas y de los asesores, pero no de los miembros. Porque la muerte de la sociedad es un hecho, desde el momento en que el encuentro entre los antropósofos no se practica.

Obviamente, no se trata de un mal menor, aunque lo haya descrito de un modo un poco humorístico y quizás ácido al principio del articulo (Espero que me perdonen los que se puedan haber sentido ofendidos, pero a veces el humor puede ser un buen recurso para quitar peso al drama de la vida). Y no se trata de un mal menor porque de alguna manera, dentro de la sociedad vivimos el mismo proceso que vive la humanidad fuera de ella, pero agudizado en un, yo diría, mil por ciento. Del mismo modo que el hombre moderno experimenta su ego y vive por y para su ego, cosa por otro lado absolutamente dentro de lo normal, ya que es necesario vivir y experimentar dicho desarrollo, los antropósofos vivimos el mismo proceso, pero potenciado por contenidos espirituales de alta intensidad.

Dicho de otro modo, es como en los cuentos de hadas. Los contenidos espirituales de la antroposofía, vividos desde el ego, generan un ego desmedido que impide cualquier florecimiento sano del verdadero impulso de Antropos-Sofia. Si el contenido espiritual es vivido correctamente, desde lo que podríamos denominar nuestro “yo-superior”, entonces, el impulso espiritual puede florecer a nivel individual y a nivel social.

Es por eso que es tan difícil “encontrarse”, porque nuestro ego nos lo impide en la forma en que actúa en nuestra conciencia de cada día. Es necesario “practicar”, entrenarse, en aquellas cualidades del alma que permiten un desarrollo de ese Yo Superior, y no solo como una disciplina meditativa individual, sino en presencia de nuestros amigos y/o enemigos antroposóficos, precisamente para que dejen de ser amigos o enemigos, y se puedan transformar en hermanos.

La practica de una escucha profunda, de una atención que se enfoca en el proceso que vive en el alma de la otra persona, el estudio practico y en común de la fenomenología del alma humana, aprender a elevarse por encima de uno mismo al contemplar los fenómenos, aprender a expresarse de un modo no violento que asuma responsabilidad por las propias palabras y por los propios actos…todo eso, forma parte del aprendizaje por el que el antroposófo ha de pasar para aprender a encontrarse.

Y será del encuentro, como si se tratase de un santo grial, de donde emergerán nuevos impulsos de libertad y de futuro que potenciaran la capacidad de Antropos-Sofia de transformar el mundo y el entorno en una dirección conectada con lo genuinamente humano. Todo intento en otra dirección, esta condenado al fracaso, puesto que el ego solo tiende a actuaciones dualistas, que o imponen, o se resignan. Antroposofia no impone ni se resigna, sino que muestra su gesto, inspirando a las almas humanas.

Cuando un grupo de antropósofos, verdaderamente se encuentre, ese día, habremos comenzado a crear, en la tierra, Antropos-Sofia.

(Continuara…)

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Autor: joaquinaguado

Nacido en Granada, España. He vivido en Holanda y en Finlandia, y actualmente vivo y trabajo en Madrid, España. Mi impulso vital principal es ayudar a desarrollar una nueva forma de relación económica y social, centrada en el ser humano. Para ello, es esencial , desarrollar una nueva conciencia sostenida en la capacidad de escuchar (percibir) con toda atención. Tengo la profunda convicción de que la conversación, como decía Goethe, es la fuente de cualquier futuro creador entre los seres humanos.

28 pensamientos en “Creando Antroposofia…

  1. Estimado Joaquin,

    agradezco mucho tu aportación, muy completa, sincera y detallada.

    Así “a vuelapluma” recién terminada su lectura, lo que mas me ha llegado es tu afirmación de pasar de tratarnos como amigos o enemigos a “hacerlo como hermanos”.

    En realidad aquí se hallaría manifestado el Impulso de Cristo, en esta relación fraterna entre hermanos de Misión espiritual.

    Desde luego que para llegar a esta cualidad de relación, de intimidad espiritual (y humana), hemos de encontrarnos físicamente, y hacerlo desde el alma.

    Entiendo por alma la respiración constante, viviente, que tiene lugar entre espíritu y cuerpo, también “la envoltura y espacio de manifestación” del yo individual…y desde esta dimensión anímica, que engloba la integralidad del ser humano, tiene lugar ese encuentro de hermanos en la tarea antroposófica.

    Cada vez me cuestan mas ciertas formas “burguesas” de relacionarnos, un tanto estereotipadas y distantes. Me refiero a esa especie de “trato respetuoso” que nos damos, como si fuésemos vecinos de una zona residencial de adosados…
    Tampoco postulo el caer en el extremo opuesto del “coleguismo”, reduciendo la relación de encuentro y colaboración al nivel de compañeros adolescentes de colegio…la relación se vá conformando con el “roce” y el compromiso; y es en este espacio donde pueden confluir armoniosamente alma y espíritu, o lo que es lo mismo yoidad y personalidad periférica.

    Creo que el compromiso de hacernos antropósofos incluye un intento, lo mas sincero e intenso posible, de acceder al ideal moral de una nueva humanidad, y esto debe de empezar a plasmarse en nuestros encuentros.

    Y desde este ideal de humanidad nueva, también acoger a nuestros hermanos “menores”, Reinos de la Naturaleza y Elementales, sacrificados, en buena medida en aras de la evolución humana hacia la libertad.

    Por supuesto que también hemos de elevar nuestra mirada e incluir a las múltiples entidades de las Esferas Celestiales…que también se hayan centradas en nuestro crecimiento como futura Jerarquía Creadora.

    No tengo “soluciones mágicas” que aportaros, pero si puedo proponer que os animéis a escribir artículos y que vayamos creando un espacio de encuentro que pueda aportar al conjunto de la Sociedad Antroposófica, y de la sociedad humana en general…sería también buena idea conocer lo que hacemos, en las diferetes Ramas, grupos de estudio e iniciativas antroposóficas…

    Recibid un caluroso saludo…Pedro-José Martinez.

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    • Gracias Pedro.

      Leyendo el libro “Theory U. Leading from the Future as it Emerges” Habla de tres esferas: La ECOLÓGICA, la SOCIAL y la ESPIRITUAL. En la esfera ECOLÓGICA el Ser Humano individual actúa con la Naturaleza no desde el egoísmo sino desde el mutuo enriquecimiento (un ejemplo es la Agricultura Biodinámica, la observación Goetheana)e interés. en la Esfera SOCIAL el Ser Humano individual crea relaciones con otros Seres Humanos desde la Responsabilidad (y desde el conocimiento real/transparente de lo que ocurre entre las relaciones) y en la esfera ESPIRITUAL el Ser Humano contempla los ideales, los arquetipos que orientan y dirigen su Yoidad (un encuentro entre lo que mi historia pasada ha configurado en mí y lo que el ideal moral de la nueva humanidad me inspira).

      En vez de esta actividad se puede instalar en nuestra Sociedad en la esfera de lo SOCIAL unos “estatutos” que regulan una Asamblea que vota “democráticamente” cuando no intenta el “consenso” y se desconocen las relaciones internas. Una esfera de lo ECOLÓGICO en donde el miedo a perder adeptos en nuestra “iniciativa económica” hace que no participemos de una vida fraternal, sino competitiva y donde en la esfera de lo ESPIRITUAL el contenido de la Antroposofía alimente más a un EGO que a una Yoídad.

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  2. Para Joaquin (El Aguador)
    Me encanto tu mensaje, la ironia es la clave más directa y no violenta para hacer ver lo que no vemos,disfruté tu visión critica…y te agradecemos que no nos des soluciones mágicas a nada…nos perderiamos la oportunidad de encontrarlas con nuestro trabajo. Un abrazo. Emilia.

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  3. Te agradezco, amigo Juaco, tu aportación tan sincera y rotunda. Y lo hago no desde el partidismo, quiero hacerlo, desde la posición del observador, por eso no voy a tomar partido.
    Me parece importante que se diga lo que uno piensa sin miedo, sin importarle las consecuencias, sobre todo cuando se busca que esas consecuencias sean de una índole muy superior a las convencionales. Observo que en tu exposición no hay crítica, no al menos esa punzante y que busca destruir al contrario, y eso, en los tiempos que corren, tiene su mérito. Pienso que en ellas sólo hay, se podrá estar de acuerdo o no con lo que expones, una llamada de atención ante posturas y actuaciones que son susceptibles, cuando menos, de un análisis profundo.

    No es noche mi enemiga,
    ni crepúsculo dorado,
    ni desmañada aurora,
    ni tarde adormecida.

    ¡Escuchad el alma del hombre!
    Ver los caballos de viento
    que surgen de las pupilas de fuego.

    No huyáis encantamientos.
    Es el hombre el que os habla.

    Es la humana presencia
    la que surge de las entrañas del fuego.
    El hombre os espanta.
    Cerráis los ojos,
    con párpados de arena, para no verlo.

    Quiero decirte también que disiento en algunas de tus matizaciones, más no frontalmente con ellas, si como otro punto de vista dispuesto no a formar barricadas, sino a abrir el diálogo fructífero y creador. Esto es lo que más me ha gustado de tu trabajo, el que no busques aliados sin más, todo lo contrario, otras posturas donde desde el diálogo pueda crecer la idea y con ella los interlocutores. El consenso y el cabezazo es un mar muerto, un lugar donde la vida se perdió y sólo el cuervo, el grajo y la corneja sobrevuelan un paisaje donde la carroña es el único alimento. Si no hay encuentro, si no hay enfrentamiento, si no hay coraje para mostrar cada cual sus posturas y vivir en ellas (no como reducto a defender, sino como elemento en constante transformación que evoluciona con las aportaciones del otro) estamos acabados, la guerra de todos contra todos está ahí, la naturaleza eruptiva sobre la vivimos sale a borbotones por los poros de nuestra alma e instala en nuestro mundo el egoísmo espiritual, el peor enemigo de nuestro movimiento.

    …No preguntarme nada. He visto que las cosas
    cuando buscan su curso encuentran su vacío.
    Hay un dolor de huecos por el aire sin gente
    y en mis ojos criaturas vestidas ¡sin desnudos!.

    1910. F. G. L.

    Para terminar, no quiero hacerme pesado, os voy a contar algo. Esto que sigue a continuación lo escribió un hombre, de 99 años de edad, poco antes de morir. Cuando ya sabía que sus pasos en la tierra estaban contados y quiso, desde lo más hondo de su alma de sabio, de hombre sabio no por las letras, sino por el hacer de su corazón en el mundo dejar un mensaje que traspasara las fronteras del olvido. Mensaje que todavía tiene que fructificar, ya que, desgraciadamente, quedó sembrando en tierra infecunda y andrajosa. Los hombres la pisotearon, pero sigue ahí todavía tierna y virginal dispuesta a crecer en cualquier alma sensible que escuche el fuego, el coraje y el amor que encierra sus pétalos todavía no desflorados.
    Este hombre se llamaba Progreso Fernández, anarquista de corazón, que nunca tuvo patrón, vivió de hacer cestas y “espardenyes”, que fue acosado por sus propio “compañeros,” pero que, en el lecho de muerte, fue capaz de escribir este testamento, sin rencor, sin ira, lleno de esperanza. . .

    “Yo de lo único que sé un poco en la vida, es de amor humano. Los más tremendos sones de mi corazón, me los ha arrancado este sentimiento, del que nunca podré redimirme, ni lo deseo. Al borde mismo de mi tumba palpitará la última honda de amor de mi corazón. Y si por algo he deseado dejar algunos actos de solidaridad y de fraternidad que digan algo de la vida de un hombre, ha sido por eso, porque después de muerto todavía envíen a alguien el mensaje de un corazón que amó, luchó y sufrió y que de su viaje al reino de la utopía, trajo algunas palabras fraternales, palabras para los demás seres humanos” (no para él, para los demás seres humanos (cuanta grandeza en tan pocas palabras. Esto solo está al alcance del hombre sabio, del que conoce el peso de cada palabra, de cada frase. . .), aún lo recuerdo y aún derraman lágrimas mis ojos y mi corazón ante tanta grandeza de alma, ante tanto espíritu, lejos de los oropeles del conocimiento vano, del falso orgullo de la sapiencia vacía de contenido, de los aplausos y de los aduladores).

    La muerte le sorprendió cuando aún tenía proyectos para cien años más.

    Y eres Tú. Mensajero de Luz
    en lagos de Tinieblas.
    Tú y tu estirpe de aliagas encendidas,
    los que bajaréis del monte
    y encenderéis la hoguera que ocultará la noche..

    “Sin el poeta no podrá existir España. Que lo oigan las arcas victoriosas. . .” (León Felipe).

    Antonio Martínez Alcalá

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    • Antonio, esas palabras me saben al Dr Eduardo Alfonso!! madrileño y mi maestro en Medicina Natural. Soy argentina , estoy en como miembro de la Sociedad Antroposófica desde el año 78. Soy médica de Orientación Antroposófica e integro en esta cosmovisión lo extraordinarios aportes de la Medicina Natural. Me sumo a tus palabras. Las instituciones son un cuenco donde participan individualidades que debemos trabajarnos para poder aportar a la evolución nuestra mejor sinfonía. El trabajo es afinar el instrumento para que las acciones puedan ser cada vez más nobles! Un abrazo grande desde este lugar del mundo! Patricia Giner (Mendoza).Argentina.

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  4. Ante todo quieros daros las gracias a todos los que habeis comentado el articulo. Sobre todo porque eso da lugar al dialogo. Y como el dialogo es, al menos en mi opinión, un acto que es al tiempo individual y social, os ire contestando a cada uno, sobre todo con preguntas, que son el fuego de dialogo. Así nos podremos entrenar en preguntar y escuchar, que a mi parecer son la semilla y la fuerza vital del dialogo, respectivamente.

    Gracias de nuevo. Ahora podemos empezar a hacer Antropos-Sofia.

    Un abrazo, amigos mios.

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  5. Estimado Jose Pedro,

    Ante todo muchas gracias por tus comentarios.

    Respecto de lo que dices, me da la impresión de que quizas no he sido suficientemente claro en algunos puntos, o en el trasfondo de mi propuesta.

    No es que tenga nada que objetar a lo que dices desde un punto de vista, digamos, teorico. Esto es, reconozco en lo que dices lineas de pensamiento conectadas con contenidos expresados por el Dr. Steiner y otros a lo largo de sus mas de 6000 conferencias ( o al menos de las que yo me he leido!! 😉 ), pero en este aspecto quiero ser, como diria un antiguo amigo amigo mio, extremadamente radical en mi exposición, considerando que “radical” significa “lo que viene o conecta con la raiz de las cosas”.

    ¿Qué quiero decir con esto?…simplemente que quiero hacer honor a la Antroposofia tal y como entiendo que Steiner la concibio, que es precisamente lo que a mi siempre me ha motivado a estar conectado con la Antroposofia. Y eso significa que la Antroposofia ha de ser “Ciencia Espiritual”. Y toda ciencia se basa en la experiencia. Por ello, sin experiencia, no es posible, al menos para mi, hacer afirmaciones sobre ciertos ambitos. En todo caso, puedo decir que alguien que decia que lo experimentaba (el Dr. Steiner, en este caso) dijo que…. , pero no puedo decir nada mas.

    Y repito, quiero ser muy radical en mi postura. Con ello no te digo ni a ti ni a nadie lo que ha de hacer ni lo que lo no. Solo presento mi propia actitud, y dejo claro que en lo que yo llamo dialogo, acepto y escucho todo tipo de contenidos, pero tambien preguntaré de donde proceden las experiencias que los fundamentan, y en caso de que no las haya, habremos de acordar que son, por parte del que las expresa, creencias, hipotesis, presentmientos…en fin, lo que para aquel que lo expresa sean.

    Con ello, querido Jose Pedro, ganamos, sobre todo, realidad. Realidad frente a nosotros mismos, evitando con ello que los, por otra parte maravillosos contenidos de Steiner se conviertan en un mundo ideal inacabable, que termina convirtiendose en una especie de analgesico frente a la realidad, no del mundo, sino de mi propia alma.

    Y despues de esta introducción, quizas un poco pesada, permiteme que te pida, a modo de pregunta, que me cuentes tus experiencias del paso de enemigos a hermanos, si es que las has tenido. Me gustaria saber de ellas.

    Y del mismo modo, cuentame como vives tu, en la practica del dia a dia, en tus relaciones con otros, antroposofos o no antroposofos, ese “alma” de la que hablas, ese acoger a otros.

    En la escucha de tus experiencias, haremos crecer nuestro dialogo, que tambien enriquecera a los demas escuchantes.

    Gracias de nuevo, y un fuerte abrazo.

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  6. Hola Emilia,

    Gracias por tu aportación. Te agradezco tus palabras sobre la ironia, y tu capacidad de ver el fondo de mis intenciones al usarla.

    Hay veces, sobre todo cuando se escribe, que uno no sabe bien si lo escrito sera leido en sus intenciones originales o las contrarias. Por ello, ver que alguien “ve” lo que has intentado expresar, enciende una bonita llama de alegria en el interior del alma.

    Es cierto y no puedo estar más de acuerdo contigo: ¡Cada uno ha de ganar su propia experiencia!!.. sin duda!!… por eso no se trata tanto de discutir contenidos (lo que en mi opinión lleva directamente a la Antroposofitis) sino de discutir experiencias, y al hacerlo intentar ser “fenomenologicos”, esto es, intentar dejar hablar al fenomeno que se manifiesta detras de los hechos.

    ¿Porque no me/nos cuentas algunas de tus experiencias?… me encantaria escucharlas.

    Un fuerte abrazo.

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  7. Querido, queridisimo Antonio,

    En mi alma vivia nuestro anterior dialogo de hace unos meses, y algo me decia que continuaria de alguna manera. Hoy, Sabado Santo de 2011, tengo el inmenso placer de leer tus palabras, y la alegria, el fuego del dialogo crece de nuevo en mi interior.

    Es verdad, no es mi intención criticar. Por una razón por encima de todo: Porque el juicio de valor, el juicio moral, o lo que llamamos crítica, es la semilla de toda la violencia y destrucción que viven en el elma de los hombres. Y me consta que pasar por ello es un proceso de absoluta necesidad para desarrollar nuestro ego; pero ese ego ha de ·saciarse”de critica, y con ello, antes o despues, ha de comenzar a verse a si mismo como parte de las situaciones que critica. La critica nunca no incluye la responsabilidad del que critica, ni su conexión con aquel o aquella a los que se critica. Es por ello que supone tal acto de violencia.

    Y con aridas sentencias,
    quedo la plaza desierta,
    hecha la justicia,
    y quitada la vida.

    Y como siempre, querido Antonio, llevas razon. El consenso es un mar muerto, porque tambien es juicio!!…positivo o negativo, en terminos de juicio no quiere decir mas que “me encaja con lo que ya se” o “no me encaja con lo que ya se” acompañado de un ” me gusta que me encaje” o “me disgusta que no me encaje”, pero en todo caso siempre habla del que asiente o del que disiente!!…nunca habla de lo expuesto!!

    …y ahí puede hacer su aparición el amor en la forma mas primordial, mas básica en que puede practicarla un ser humano: la escucha. Una escucha que me permita entender, sin juzgar. Practicar lo que yo llamo “el diferimiento del juicio”, para escuchar y entender lo que dice el otro, sin mas, sin compararlo con lo que se o con lo que opino, es el primer paso hacia el encuentro, como siempre, en mi humilde opinión.

    Y con eso, el coraje, mi queridisimo Antonio, se transforma en un acto interior. No se trata ya de tener coraje para “decir” (algo que por otro lado alabare en aquellos que necesiten ejercerlo como tal!!..), sino de la evolución del coraje externo, para convertirse en el coraje de sacrificar mis propios contenidos pensantes en aras de aceptar en mi interior para su contemplación los contenidos del alma del otro. Y asi, convertirnos, como la serpiente verde, en un puente de piedras preciosa que une permanentemente ambos mundos, el tuyo y el mio, porque ambos son mundos del espiritu.

    Cuentame tus desacuerdos, amigo Antonio, que estoy seguro de que, en el escuchar y el contemplar, acordaremos cordialmente en una respiración viva, y honraremos con ello, entre otros, a Progreso.

    Y cuando la negritud le llenaba el alma,
    cuando la desesperanza desbordaba,
    creando mares de sinsentido, el espacio vacio del alma,
    con dolor de parto de niño muerto,
    cuando el futuro dejo de ser antes de ser,
    …….
    ..ella escucho…….
    …….
    y en su corazon, el se recordo a si mismo,
    el sacrificio sucedio de nuevo,
    y el viento de una nueva vida
    comenzo a soplar en Galilea.

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  8. Hay algo en tu primera intervención, Joaquín, que me incomoda. Asumir como propones que ”Lo importante es el encuentro entre los miembros” (cosa que por cierto se dijo en 1924, la tana de años, y que hoy será verdad o no) supone pensar que los encuentros en la antroposofía tienen un sentido especial que los distingue del resto de encuentros. Eso me resulta inaceptable. Mi experiencia, por lo menos, es otra. El valor de un encuentro depende de la persona encontrada y no de que conozca la antroposofía.

    Saludos.

    franciscoj

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  9. Estimado Francisco,

    En primer lugar, gracias por tu contribución.

    Respecto de lo que dices, entiendo que quieres decir que mis palabras suponen que el encuentro entre antroposofos es “mejor” que el encuentro entre otros seres humanos. ¿Es correcto lo que entiendo?…

    Si es asi, te ruego que me indiques donde en mi intervención mis palabras dan a entender eso, segun tu. Para mi es importante saber porque has interpretado mis palabras en ese sentido, que ya te adelanto que no es así.

    No obstante, antes de entrar en mas explicaciones, me gustaria como digo saber como has llegado a esa imagen a partir de mis palabras.

    Por otro lado, y como se suele decir, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, me gustaria tambien que me indicaras donde digo, en mi intervención, que hay que “asumir” tal o cual hipotesis. Yo por mas que lo leo no lo encuentro, y desde ya te digo que precisamente en la linea de lo que le he contestado a Pedro José más arriba, ni pido ni practico la asunción de ningún principio, sino precisamente todo lo contrario: la descripción de las experiencias personales concretas y específicas.

    Finalmente, solo dos temas mas: el primero, preguntarte: ¿como es posible que las palabras de alguien (en este caso las mias) te incomoden?..El proceso de incomodarse, al menos hasta donde yo lo se, depende de como uno reaccione a las, en este caso, palabras de otra persona. Y como entiendo que eres dueño de tus reacciones, pues entiendo que tambien eres responsable de las mismas. Quiza sería mas acertado decir: “Me siento incomodo cuando leo tus palabras”. A dicha afirmación, yo preguntaría : “¿Y porque te sientes incomodo?..¿Que sucede en ti que te hace reaccionar con este tipo de sentimientos o emoción?…pero como ves, al hacer este pequeño proceso de observación, el objeto de nuestra conversacion cambia, del exterior al interior. Por supuesto, esta sería una conversacion paralela a la conversacion que trataria del acuerdo o desacuerdo entre nuestras visiones, pero no la misma. Como digo, el incomodarse es una reaccion que depende de cada uno de nosotros, y cuya resposabilidad no debe, en mi opinión, ser “trasladada” al exterior.

    El segunto tema, y mas corto esta vez, es dejar clara mi postura frente a tu ultima afirmación, y cito: “El valor de un encuentro depende de la persona encontrada y no de que conozca la antroposofía.”. Te doy las gracias por decirlo, ya que me da la oportunidad de aclarar algo mas de lo que quiero decir por “encuentro”: En mi visión, el encuentro no tiene valor, o mejor dicho, no hay encuentros con mas valor que otros. Los encuentros (cada encuentro) son, siempre y sin excepción, una obra de arte única. Por eso no dejaré de insistir en que “encontrarse” no es estar presentes fisicamente en el mismo espacio, ni tampoco discutir intelectualmente, ni desde luego sentirse muy bien porque ambos estamos de acuerdo en un tema concreto…nada de eso es “encontrarse” en mi visión. “Encontrarse, en mi visión,” es una actividad de escucha e interiorización que se coloca en un nivel de atención superior al usual, que no busca recibir contenidos de ningún tipo, sino el ejercicio de la escucha profunda, del diferimiento del juicio y de la posibilidad de ayudar a otro ser humano a encontrarse a si mismo, mas alla de contenidos o consejos intelectuales de tipo alguno. Por eso, y lo repito una vez más, para mi no hay ningun encuentro con más valor que otro. Cada encuentro, cuando se produce, es único e irrepetible. Y esto, mas alla de una frase topica es para mi una experiencia cotidiana. No obstante no pretendo que esto que digo sea dogma para nadie. Solo establezco mi visión y describo mi experiencia.

    Gracias de nuevo y espero tus respuestas.

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  10. La incomodidad es asunto mío, lo sé. Las ideas me confortan e incomodan, como puede confortarme un buen sofá o incomodarme el asiento de una sala de espera. No tiene más importancia. Respecto del tema que comentaba, dices al final, por ejemplo:

    ”Cuando un grupo de antropósofos, verdaderamente se encuentre, ese día, habremos comenzado a crear, en la tierra, Antropos-Sofia.”

    Según esa frase, la antroposofía nacería del encuentro, pero no de seres humanos en general, sino de antropósofos, lo que daría al encuentro entre antropósofos ese carácter especial (no he dicho que sea mejor). No sé si era lo que querías decir pero es lo que está escrito. Puedes matizarlo, empero. No pasa nada. Matizar es parte de encontrarse. De todas formas, tu escrito presenta cierta ambigüedad, ya que habla de encuentros pero no queda claro si se refiere al ámbito general de las personas, de los antropósofos o de los miembros de la SA.

    franciscoj

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  11. De nuevo gracias, Francisco, por tu respuesta y por tu concreción.

    Lo que esta escrito, como bien dices, en mi opinión no necesariamente significa lo que tu propones. En ningun momento digo ni utilizo vocablos excluyentes como “solo”, “solamente”, “unicamente”…Lo que digo y afirmo es que “es a través del encuentro, en este caso concreto de Antroposofos, como “creamos” un espacio de dialogo en el que Antropos-Sofia puede encarnar en la Tierra”. Fijate que no uso el verbo “nacer”, sino “habremos comenzado a crear”, nosotros, los que lo hagamos. Porque uso esas palabras de ese modo es algo que podria explicar mas despacio, pero que creo que, si me lo permitis, se irá haciendo visible poco a poco.

    ¿Porque hablo solo de los Antroposofos?..pues por la sencilla razón de que entendí, a tenor de los articulos de Alberto en este Blog que es iniciativa suya, que el Blog se enfoca en la relacion entre la Sociedad Antroposófica, el impulso Antroposofico y los miembros de dicha Sociedad Antroposofica, que entre otras dificultades, no siempre tienen la posibilidad de encontrarse fisicamente.

    Es por ello que me he enfocado concretamente en el caso de la Sociedad Antroposofica y de los Antroposofos. Y es a eso a lo que hace referencia mi sentencia, que por tanto no es excluyente de otras posibilidades.

    Espero que esto aclare mi postura, y al mismo tiempo deje clara que la supuesta ambiguedad de la que hablas mas tarde no es tal, dado el marco del Blog, al menos tal y como yo lo entiendo.

    Si por otro lado plantearas la pregunta absolutamente legitima, ¿sería posible que Antropos-Sofia se encarnara en un espacio de dialogo creado por personas que no son Antroposofos?….mi respuesta seria: No lo se.

    La pregunta tiene implicaciones muy profundas sobre las que yo particularmente llevo trabajando durante muchos años, pues afecta de forma directa al sentido ultimo de la existencia de la Sociedad Antroposofica y a su papel en el devenir de la humanidad. Y sobre ello sería posible, en mi opinión, profundizar enormemente.

    Creo que con esto quedan respondidas tus contribuciones.

    Ahora, si me lo permites, me gustaria usar nuestra conversación a modo de ejemplo. Cuando me dices que mi articulo es ambiguo, generas un juicio de valor y “evaluas” mis acciones, colocandote con ello en una posición de superioridad, de experto, no por ser tu, sino que cualquiera que lo hiciera, estaria asumiendo dicha posición.

    Es muy distinto, sin embargo, si por ejemplo, al leer o escuchar algo que nos parece ambiguo, en lugar de aseverarlo directamente y evaluar a la otra persona, podemos usar la fuerza de la pregunta: ¿que quieres decir con….?. La diferencia es que a traves de la aseveración alimentamos las reacciones de dolor y/o de rechazo en el alma del otro, y aunque es responsabilidad del otro mantener esas reacciones en su sitio correcto, si potenciamos ese tipo de fuerza con nuestras palabras, se lo ponemos mas dificil. Sin embargo, si preguntamos para entender al otro, lo que estamos estimulando es un espacio abierto en el que el alma de la otra persona puede mostrarse en su plenitud, lo que nos permite profundizar en su entendimiento, y al mismo tiempo potencia las fuezas de conexión de la otra persona con su propio ser.

    No creas que hay ningun problema por mi parte respecto a tus palabras. Al contrario, te agradezco tu sinceridad y la oportunidad que tus comentarios han creado. Por otro lado, estoy acostumbrado al uso que normalmente se hace del lenguaje. No obstante, si se quiere generar un verdadero encuentro, en el sentido en que yo tomo dicha palabra, será mas facil si aprendemos a responsabilizarnos de nuestras palabras, de nuestra forma de expresión, de forma que nuestras palabras se conviertan en potenciadores del ser del otro, en lugar de en barreras que el otro tiene que saltar para llegar hasta nosotros.

    Un cordial saludo y gracias de nuevo por tus comentarios.

    Joaquin.

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  12. El hecho de que aún no sepas si la antroposofía puede crearse, nacer o encarnar entre no-antropósofos me da hasta cierto punto la razón en que consideras que el encuentro entre antropósofos tiene algo especial. Tener la razón me es indiferente. Simplemente te señalo otro síntoma muy extendido de esa antroposofitis que mencionabas al comienzo y que consiste en creerse partícipe de un destino especial por el hecho de haber conocido la antroposofía. Conocer la antroposofía es algo especial, pero no necesariamente hace especial a quien la conoce.

    Un fuerte abrazo.

    franciscoj

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  13. Estimado Francisco,

    No termino de entender porque insistes en juzgar y evaluar mis palabras (diciendome lo que “yo considero” y “lo que quieren decir mis palabras”) en lugar de plantear tu experiencia concreta.

    Al leer tus palabras entiendo que me acusas de creerme superior a otros, y dices que eso se deduce del hecho de que “no se si la antroposofia puede nacer, crearse o encarnar en no-antroposofos.”

    Pregunto…¿se deduce o tú lo deduces?…de nuevo niegas tu responsabilidad. Obviamente, tú lo deduces. ¿Es la única deduccion posible?…dicho de otro modo, ¿decir de dos posibilidades teoricas que de una de ellas no se tiene la experiencia, es igual a negarla?…

    Yo no he negado esa posiblidad…solo he dicho, para atenerme a mi experiencia, que yo hasta ahora no la he visto ni vivido. A eso se le denomina “ser fiel a la experiencia”.

    ¿Ser fiel a mi experiencia, supone necesariamente que se tiene una determinada creencia o consideracion?…Obviamente, no. Solo significa que describo la experiencia que he tenido, sin añadirle ningun tipo de conclusión adicional.

    Por ello, esa consideracionc o conclusion “aparentemente lógica” que tu me transfieres (que el encuentro entre antroposofos tiene algo especial), la pones tu. Yo no la tengo. No lo considero asi.

    Del mismo modo, la deducción la haces tu, y de nuevo pones toda tu transferencia en mi lado de la conversacion y me acusas de algo sin fundamento alguno, pese a que ya lo he aclarado de forma expresa.

    Es la trampa del intelecto y del lenguaje evaluativo que utilizamos hoy en dia. Nosotros reaccionamos y ponemos la causa de la reacción fuera de nosotros. Nosotros deducimos y decimos que “se deduce de las palabras”. Nosotros “creamos una conclusion lógica” a partir de las palabras del otro y decimos “que tus palabras suponen que…”. Es la negación de la responsabilidad de los actos internos.

    Lo que el intelecto no es capaz de asumir es que cada persona piensa de modo distinto, siente de modo distinto y actua de modo distinto. Y por ello, tus deducciones no son iguales a las mias. Y mi forma de actuar no es igual a la tuya. Por ello, yo no necesariamente “considero” lo que tu dices que considero. Describo mi experiencia y “no saco conclusiones”. Las conclusiones de las que tu hablas no las he hecho yo. Las has hecho tu.

    Claro, para poder ver esto, es necesario prestar atención no solo a mis propias ideas y a como rebato las del contrario, sino “observar” el proceso pensante de la otra persona de forma totalmente objetiva, a fin de entender lo que el otro expresa y el proceso por el que llega. Si haces este tipo de observación, se generan preguntas en el alma, pero nunca juicios. Los juicios solo surgen cuando se acuerda o se desacuerda. Y esto ya no es conversar. Es argumentar y discutir.

    En fin, solo tu puedes saber porque insistes en juzgarme. Solo te digo que esto ya se convierte en “discusión”, pero no en conversacion, y yo no estoy interesado en discutir. Si tu finalidad es la juzgar mis palabras y poner en mi boca cosas que yo no he dicho, no puedo evitarlo.

    Lamento que no hayas aportado tus experiencias, y que en lugar de hacer juicios no hayas hecho preguntas, pero parece ser que no estas interesado en escuchar, sino en juzgar y/o en acordar.

    Yo, querido Francisco, no estoy interesado en discutir, ni en juzgar, ni en acordar. Mi interes es escuchar, intercambiar experiencias, y construir juntos. Y eso no se puede hacer mediante juicios.

    Respecto de tu ultimo comentario, creo que lo interesante aqui sería preguntarse “¿Que es ser Antroposofo?…”..¿es Antroposofo el que cree en un destino especial?…”..quiza eso aclararia varias cosas.

    En cualquier caso, escucharte me ha sido muy fructifero.

    Un saludo.

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  14. Gracias Juaco por tu artículo.

    Construir ese lugar de encuentro no es tarea fácil. Y tampoco es nada fácil lo que propones:

    – escucha activa (sacrificar el juicio propio para contemplar al “otro” -diferimiento de juicio)
    – atención centrada en el “proceso” del otro.
    – Estudio de la Fenomenología del alma.
    – Elevar la Conciencia.
    – Expresión no violenta (sin juicios) que asuma la responsabilidad de lo expresado.

    Ahí estan los ciemientos a los que yo también aspiro. Una muestra de la dificultad de alcanzarlo es el diálogo entablado con Francisco. No se trata de “tener razón” ni de “matizar la opinión” se trata de ENCUENTRO y de ESCUCHA.Y sea yo Antropósofo o no sea yo Antropósofo, eso es una cualidad del CORAZÓN.

    Es cierto que este BLOG tiene como centro la ANTROPOSOFIA y los amigos-as y miembros de la SOCIEDAD ANTROPOSÓFICA. El encuentro de los miembros de la Sociedad y los amigos-as que sienten la Antroposofía como impulso vital en sus vidas.

    Juaco, propones hablar de la experiencia y desde lo REAL. Yo he pertenecido durante pocos meses a la Junta de la SAE como Secretario. He asistido en Febrero de este mismo año al “Encuentro de Ramas y Grupos de Trabajo / Estudio de la SAE” y también a la “Asamblea Anual General de la SAE” y mi experiencia es que NO HAY ENCUENTRO. Mi experiencia con algunos miembros del “Consejo Asesor” ha sido de “DESENCUENTRO”: en concreto con la organización del “Encuentro de Verano” que se planteó inicialmente en Valencia y con el Grupo de Primera Clase de Valencia. Este BLOG pretende ser una vía de ENCUENTRO.

    Gracias de nuevo Juaco y gracias también a Francisco, a Antonio y a Emilia.

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  15. Hola camaradas, es un placer encontrar un foro como este, donde tan reflejados veo mis propios pensaminetos alrededor de la sociedad, la antroposifitis y otras venereas al uso. Yo observo que este tipo de estadios no son exclusivos de la antroposofia, si no que se dan de una forma practicamente identica en muchas organzaciónes, especialmente las que tienen fundamentos i objetivos de caracter espiritual. Los seres humanos andamos a tientas en nuestro progresivo desarrollo y un dia tenemos que pasar por estas “enfermedades infantiles” para asi poder crear anticuerpos que posibiliten el sano encarnar del yo. Seguro que estamos de acuerdo, otra cosa es en que medida ya hemos pasado este periodo, o si somos conscientes de que existe y escribimos sobre elló porque todavia lo estamos sufriendo…. alli es donde surge la disputa y el malentendido… pero forma parte del proceso…..
    Lo que si me parece tema de profunda meditación es aquello de que si la antroposofia encarna en miembros o no necesariamente…. parece que cada vez hay mas tendencia a pensar que la antroposofia encarnara en cualquier lado menos en el si de la sociedad…. y eso si que es grave !!!
    Perdonar mi atrevimiento, pues no os conozco personalmente, pero celebro la oportunidad de agradeceros vuestras palabras y este medio on-line de compartir animico.
    SALUT, FUERZA Y BELLEZA !!!

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    • Hola Jordi,

      Ya te salude en mi otro articulo en este blog, y te agradezco que me comentes tambien en este.

      Estoy totalmente de acuerdo: lo que sucede es parte del proceso. No obstante, no esta garantizado, en el entorno humano, que toda flor se convierta en fruto.

      Esto, que en la naturaleza sucede de forma normal, de un modo digamos “automático”, en el mundo humano deja de suceder cuando se llega a un estadio que podriamos denominar “el estadio de la experiencia de la libertad”.

      Y aqui solo cuenta el esfuerzo que los seres humanos quieran hacer para conocerse a si mismos. Es por ello que creo muy importante el dar visibilidad al camino de conocimiento y practica en la vida cotidiana de desarrollo personal que permite, digamoslo así, pasar de flor a fruto.

      Respecto al tema de la sociedad, en realidad se trata de lo mismo. En mi opinion, no se trata de si la antroposofia encarnará en la sociedad o fuera, sino de que condición se tiene que dar en un grupo humano para que ese impulso encarne, y si esta condición estaba originalmente preparandose dentro de la sociedad antroposófica, y si esta presente hoy. Mi visión de la situación es que actualmente no lo está, lo cual no quiere decir que no pueda crearse.

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  16. Excelente artículo bien desarrollado y que expresa con claridad lo que pasa en la A.
    De todas maneras creo que sufre un poco de la Steineritis que critica.
    Personalmente, solo acepto de Steiner lo que he podido vivir y sentir, muchas de sus teorías sé que son erróneas y las que no he podido comprobar las dejo en el limbo para otra ocasión. Esto me convierte en un seguidor de su obra por ser la que más se acerca a mi vivencia cotidiana.
    Cuando respondes a algún comentario creo que pecas un poco de lo que criticas, sobre todo a Francisco, es mi impresión y no tiene más importancia que esta.
    Como “El vestido nuevo del Emperador”, seguiré denunciando que va en calzoncillos allí donde convenga.
    Que siga la creación, el Cosmos no para y nosotros no debemos hacerlo.
    Saludos.

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    • Hola Tomás,

      Gracias por tu comentario.

      Me gustaria saber porque crees que yo mismo caigo en la Antroposofitis en mis respuestas a Francisco. Trate de ser especialmente cuidadoso en dicha respuesta, pero como no soy ajeno al error, cualquier feedback constructivo me será de utilidad.

      Muchas gracias.

      Un saludo.

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  17. Hola Joaquin.
    Vaya por delante mi admiración por tus comentarios en general. He estado leyendo este blog y al menos no hace como tantos otros que se limitan a copiar y pegar y no publican ningún comentario, como si la Antroposofía fuera un dogma al que arrodillarse (fotuts burros!).
    Te corrijo : he dicho Steineritis referente a tu artículo. En la respuesta a Francisco, percibo como una necesidad de defenderte más que de razonar, por eso utilizas ese razonamiento. Quiero decirte que es mi percepción, seguramente totalmente errónea con respecto a tu intención, pero así te la expreso porque creo en el diálogo y en la expresión de opiniones, pues no se trata de un juego o combate para ver quien gana sino en que podamos sentir lo que otros piensan para formarnos una opinión razonada y desechar o asumir sin imponer.
    Espero que el blog siga siendo tan activo y productivo con aportaciones creativas.

    Saludos.
    Tomàs Grau.

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    • Hola Tomás,

      Antes que nada, gracias por tus halagos. Eres muy amable.

      Por otro lado, respecto al tema de la Antroposofitis, creo que me queda más claro a que te refieres, y te voy a intentar aclarar lo que yo pretendia:

      Es posible que desde fuera parezca defensa, y tu comentario me da la oportunidad de aclarar este aspecto.

      Mi intencion no ha sido en ningun caso defenderme, sino hacer patente, a través del dialogo, como es posible llegar a un cierto entendimiento de la postura del otro, aun cuando no signifique ni estar de acuerdo ni ceder a su pretensión.

      Quiza tu percepción provenga del hecho de que se suele tener una imagen del dialogo asociada al mutuo entendimiento, y este es, en efecto, el ideal del dialogo. Pero en la practica, el problema surge cuando nos encontramos con alguien que no dialoga, esto es, que no “escucha” la postura de la otra parte, y que por ello no pregunta para entender, sino para “discutir” o “argumentar”.

      ¿Que podemos hacer en ese caso?…mi postura es la de intentar, bien mediante preguntas aclaratorias o bien mediante resumenes – espejo de lo que la otra persona ha dicho, hacer visible la posicion de ataque-defensa que el otro está adoptando. Y llamo posicion de ataque – defensa a toda afirmación que incluya la calificación de la otra persona en base a una deducción personal.

      Esto que es mas o menos facil de decir, no es, sin embargo facil de practicar, porque toda nuestra cultura se ha basado en la evaluación de los demas. Nuestros padres, nuestros mayores, nuestros profesores, nuestros mentores, etc… nos han evaluado, y nos han mostrado una y otra vez como evaluan a los demas. El mero hecho de decirle a alguien “esto esta bien” o “esto esta mal” coloca al que evalua por encima del evaluado.

      Esta actitud es necesaria, a mi juicio, durante la infancia, y en ciertas situaciones concretas del desarrollo humano, en las que la enseñanza o la educación sucede mediante la imitación, y con ello, es necesario un modelo para el ser que aprende.

      Pero fuera de ese marco, la actitud de evaluar al otro se constituye en el acto de violencia más básico que ejercemos los unos contra los otros, puesto que coloca al que juzga o evalua por encima del juzgado o evaluado, vulnerando así el principio fundamental del dialogo, que es la igualdad de las partes que dialogan.

      Es por ello que he intentado hacer visible cada vez la evaluación o juicio que la otra persona, en este caso Francisco, hacia sobre mi, y he insistido en preguntar por su experiencia concreta sobre el asunto. No obstante, no ha sido posible que aportara dicha experiencia, por lo cual el dialogo y el encuentro como tal no han sido posibles.

      En este caso obviamente no ha sido posible el encuentro, ya que la otra parte prefirió el silencio antes que aportar sus propias experiencias, y previamente solo aportaba su “evaluación” de lo que yo decia, algo que precisamente no constituye base para ningun tipo de encuentro ni de dialogo. En cualquier caso, decidi intentar construir dicho dialogo de un modo didactico, para que fuera visible que incluso cuando la otra parte no quiere, es posible intentar cierta conexión a través de un proceso de preguntas y de descripciones – espejo.

      Por tanto, entendiendo que desde fuera pudo parecer una defensa, permiteme que con este comentario intente corregir dicha apariencia, destacando el hecho de que no se trato en ningun caso de dos opiniones enfrentadas, sino de un lado buscando escuchar experiencias, y otro lado que decidió aportar sus “evaluaciones”.

      No se que nombre habria que ponerle a esa actividad. Quizá en lugar de “defensa”, podriamos denominarla “intento de conversacion fallido”.

      En cualquier caso, gracias por la oportunidad que tu comentario me ha dado para intentar aclarar este punto.

      Un saludo,

      Joaquín Aguado.

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  18. Excelente disertación Joaquín.

    Saludos.

    Tomàs Grau.

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    • Gracias de nuevo, Tomás.

      No obstante, estaria mas interesado en saber si en tu vision consideras que el dialogo o el encuentro deben plantearse de otro modo, y si es el caso, en que tipo de experiencia lo basas.

      Gracias.

      Un saludo.

      Joaquin Aguado.

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  19. Hola Joaquin y a todos.

    Me pides que me moje y yo soy del secano.
    En mi opinión, el dialogo antroposófico al menos en España, está al mismo nivel de hace 20 años. Hay un dogma establecido por los errores de Steiner y la época en que se desarrolló la S.A. al que todos intentan amoldarse y ves a las personas retorciéndose en el esfuerzo por llegar a “cumplir” con lo que parece que deben ser y actuar. Por poner un ejemplo, en todo “dialogo” siempre está la teoría y el intento de demostrar que uno ha estudiado más que nadie y se ha aprendido toda la cosmología de Steiner por lo cual tiene más motivos para ser creíble. Ah! y después una sesión de euritmia que no falte, que sino no somos auténticos. Ya sé que esto es una caricatura pero me sirve para ilustrar cómo he vivido yo ese diálogo.
    Ahora quiero aportar lo que a mí me parece que podría ser un encuentro.
    Es imprescindible ser individualmente fuertes y serenos. Que en el inicio del dialogo sepamos claramente qué es lo que queremos expresar y lo tengamos asumido como la verdad, sino estamos convencidos mejor nos callamos y escuchamos. Cuando uno tiene esa estructura bien formada (pensamientos, percepciones, visiones, sin dudas ni miedos) la expone. Esto crea una visión y una percepción en los demás que pueden captar la idea como un todo y pueden analizarla de mil maneras. El otro entra en esa idea como si fuera suya porque la ve como una creación de esa persona y es entonces cuando puede que coincida o disienta pero la sentirá como creación no como arquetipo de lo que cree que el otro es o piensa. Cuando este segundo exprese a su vez su creación, el primero podrá sentirla y a su vez coincidirá o disentirá, lo que le hará ratificarse en su idea, moldearla o sencillamente rechazarla por descubrir que estaba en un error. Y así sucesivamente.
    Bien no sé si lo he expresado con claridad o me he liado bastante, en todo caso perdón por adelantado.
    Y una cosa, estas es mi experiencia pero esto hay que sentirlo, integrarlo, no se puede aprender para aplicar como una plantilla.

    Un saludo a todos.

    Tomàs Grau.

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    • Hola Tomás,

      Muchas gracias por tu respuesta.

      Se me hace muy visible al leer tus palabras que para ti este proceder que describes es muy experiencial, y que lo vives con total convicción. Esto es de agradecer, puesto que expresas tu visión sin ningún tipo de miedo al rechazo del otro, y eso te permite ser muy transparente.

      Coincido contigo, al menos en lo que entiendo de tus palabras, en la necesidad de ser individualmente fuerte y sereno. De hecho yo conectaria ambas palabras de algun modo, para que la expresión “ser fuerte” se identifique con la serenidad, y no con la dureza interior.

      Respecto al proceso que indicas, no me queda claro del todo. Lo que me parece entender que dices es que cuando uno expresa una idea de una forma lo suficientemente estructurada y que al mismo tiempo es una clara certeza interna, esta idea, segun tu, es percibida por la otra persona como algo que procede de ti como ser humano, como tu creación, pero no como la repetición de lo que otro dice, o como una creencia, y por ello, puede penetrar en ella y conectarla consigo mismo para analizarla y, en consecuencia, adoptarla total o parcialmente, modificar sus propias ideas al respecto, o bien rechazarla considerandola un error, pero sin ningun tipo de “lucha personal” al respecto, sino de un modo muy objetivo.

      ¿Es correcto esto que he entendido?…..

      Y por cierto, me pica bastante la curiosidad y no quiero dejar de preguntartelo: ¿Cuales son, en tu opinión, lo errores de Steiner a los que haces referencia?…. 😉

      Un saludo,

      Joaquín.

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  20. Hola Joaquin.

    Es correcto esto que has entendido. Tenia la duda de si me había expresado correctamente. Muy acertada la matización respecto a serenidad y no dureza interior.

    Respecto a los errores de Steiner, dame tiempo para intentar describirlo lo más suavemente posible para evitar que me quemen en la hoguera. Va como avance que no fue esa entidad que se describe de Santo Tomàs de Aquino y Aristóteles como se nos quiere hacer creer. Yo sostengo que fue un clarividente y que “El Quinto Evangelio” le fue inspirado directamente por la Entidad Cristo pero también otros hemos podido “ver” al Cristo etérico y conocer cosas de lo que él llama Crónica Akhasica siguiendo los métodos que el mismo nos indicó. Los seis meses de enfermedad terminal que sufrió antes de su muerte, fueron como un arrepentimiento en vida de los errores (se le supone multitud de aciertos en su vida, tan sólo tenemos que limpiar karmicamente los errores) lo que le supuso un avance descomunal para su espíritu. Ten en cuenta que desencarnados tan sólo podemos hacer propósitos pero no realizarlos, por eso es tan importante morir en paz y arrepentidos.
    Otra cosa, la Antroposofía tan sólo puede ser el medio nunca el fin, y no voy a citar a Steiner para no pecar de Steineritis.

    De momento me parece que igual he dicho demasiado. Por favor, tómatelo con indulgencia hacía mí y no como un ataque a nada.

    Un saludo,

    Tomàs Grau.

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  21. Hola Joaquin.
    Ampliando el comentario anterior, quiero decirte que desconozco cómo Steiner llegaba a sus “visiones” aunque lo presiento; como no estoy seguro de ello no lo voy a divulgar. Si puedo decirte cual era su “ritual” externo cuando la gente le pedía consejos, por desgracia con demasiada frecuencia. Se situaba en un rincón a oscuras o con poca luz y sentado, diría que de manera parecida a “El Pensador” de Rodin. Con la mano izquierda se sostenía el codo derecho y con los dedos índice y medio de la mano derecha se apretaba el entrecejo. Desconozco las palabras de invocación. He conocido algún médium, que por ejemplo para “conectar” se santigua y le basta. No sé si Steiner dejó escrito alguna cosa sobre ello.
    A veces me he planteado de entrar en la S. A. de España por si podía tener acceso a documentos que reforzasen mi saber antroposófico, pero viendo el panorama y conociendo a algunos miembros, siempre me he resistido. Creo que pagar una cuota no te hace mejor persona. Si eres buena persona en origen, el saber te va a ayudar, si no lo eres te va ha hundir más en el fango (por lo de la soberbia).
    Espero que esta pequeña aportación te halla ayudado.

    Un Saludo.

    Tomàs Grau.

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