¡Quieran Oirlo los Hombres!

Conversaciones sobre Antroposofia

España…

5 comentarios

Ya se que nunca enterraste al Héroe. Que sigue cabalgando generoso, yermos caminos polvorientos.

Derrotado, cárdenos ojos de extraviada mirada.

Pálido conjuro de bermejos amaneceres sorprenden la vigilia.

El astado, la paloma, el cuervo y la corneja, también la corneja, desatan la guerra contra los pálidos caballeros de la oscuridad.

El Héroe se yergue entre las entrañas de la tierra y mira al cielo.

El águila imperial

ha declinado el vuelo.

Ha quedado sin máscara.

Ha parido reyes y tiranos,

curas, generales y soldados.

Bombardeado centellas

y esparcido truenos,

átomos enloquecidos,

argollas, cadenas, esclavos . . .


Ya se que siempre estuviste con el vencido.

Pese a que aún contemplaras con cierta admiración el regio vuelo, la cabeza roma, el pico curvo. . . Las alas que baten el viento.

Aún confiabas el ascenso vertical hacia las armónicas esferas.

Fue cuando le miraste a los ojos, cuando descubriste su maldad, la mezquindad que esconde el porte real.

A los advenedizos que se encaraman en sus lomos para volar alto.

Coronó las costas mediterráneas de engreídos polluelos, desde la Roma Imperial hasta el Bárbaro Germano.

Cruzados del rencor y la muerte extendieron sus alas y cobijaron a los Ángeles del Mal.

 

Esquemas de muerte,

barbecho y polvo.

Venas hinchadas grises,

sementeras de odio. 

 

Desde la Gran Aventura, aquella que escenificó tu hijo en la llanura manchega, estilizado como un greco, escueto como una espiga, han pasado muchos años.

Años que lo han envejecido. Curva es ya la espalda y vacilante el caminar.

Abandonó, raptados por el Ángel de la Paz, sus arreos bélicos.

Con el jubón raído y la mente fundida en mieses soleadas, ha andado los caminos predicando el mensaje que, fugaz como el vuelo de un ángel, te dejara el día de la Gran Victoria, la victoria de los locos y los poetas. . . Aquél tenue soplo de voluntad prometéica.

¡Pobre viejo loco!, irónicamente loco, en un mundo demencialmente cuerdo.

Ajado, pálido, lívido. . .

Aún suena potente su voz entre las columnas del Templo acusando a los fariseos mercaderes.

Ríen sus ocurrentes salidas histéricas carcajadas de cuerdos.

¡Reír fariseos. Sepulcros blancos. Reír!

 

HABLA D. QUIJOTE…


Aún no estamos en las arenas negras del delito.

No somos espadas desnudas. ¿O quizás sí?

Aún no tenemos el camino abierto, todavía debemos arar la tierra.

Hundir la reja en el mar, templar el acero en las olas.

Medir la dureza en las rocas, batirnos con los colosos de piedra.


¿Son colosos o guiños deformes?

¿Qué son, contéstame viento, qué son?

¿Guadañas de fino temple?

¿Mellado, viejo cuchillo?

¿Hachas, dagas o ballestas de hierro?

¿Qué son, noche, qué son?

¿Podridos troncos de olivo?

¿Saetas que hieren la tierra?

¿Pálido manto de sombras?

¿Qué son?

¿Úteros pardos fecundados con fuego o un capullo de espinas romas?

¿Qué son, mar, qué son. . .?

¿Bífidas medusas de urticantes venenos verdes?

¿Vejigas que estallan de viscosas intenciones o tridentes de Neptuno?

¿Qué son. . .  Qué son . . .?

 

CONTESTA   EL   VIENTO


Caballero del aire, fiel amante de la luz.

No es ese el lugar, has equivocado el rumbo.

La rosa de los vientos ha enturbiado tu sueño

La brújula y el timón, ojos sin párpados rojos de vigilias, han sido engañados.

Tu carne enjuta y tu aquilina estampa es esperanza de futuro.

Sin embargo aquí se ríe el fariseo y el necio. ¿También el necio?

Ríen tus parábolas de silencios.

Ríen el mercader y el esclavo tus aventuras de luz.

¿Ciegos?

¿Cegados por el resplandor?

¡No!. Por sus párpados muertos.

 

CONTESTA  LA  NOCHE

 

Caballero de Amaneceres,

de luces de claras luna,

de silencios de aceituna.

De esforzado brazo y sangre pura.

 

La noche esconde al  truhán,

lo escuda en sombras

de siluetas negras.

Confunde al Hombre

con sus espectros alargados

y los encarcela

en sueños amañados.

 

Mantén despierto el corazón,

que no te enreden los necios

con las hebras de plata

que tejen las arañas del tiempo

en las oscuras cavernas del alma.

Busca en la noche

la luz de las estrellas.

Su reflejo en los lagos

y sus destellos en las rocas.

 

Encuentra en algún rincón

de tu tierra,

a los Hombres que buscan sin pausa

las huellas de tu destino.

 

CONTESTA EL MAR


Yo te vi derrotado.

Caído en el suelo arenoso de una playa mediterránea.

Siempre ha sido así, en mis doradas apacibles fronteras, es donde se han fraguado las grandes derrotas.

Hoy me preguntas, otra vez erguido, aguerrido y armado.

Firmemente anclado en el estribo.

Y yo contesto:

Nostálgico recuerdo a aquél vencido y humillado.

En él estaba la fuerza, el brazo desnudo del elegido.

Maltrecho. . . las armas rotas, quebrada la pica y abollado el yelmo.

Resquebrajada el alma. Derrotado. Victoriosamente derrotado.

Levantando ampollas en los vencedores.

Tu paso no provocaba risa, tus aventuras conmovían y la derrota indignaba.

España se reflejaba en tu derrota, la derrota de los locos. . .

Recogía los aceros templados en las arenas claras de los vencidos.

Aparejaba su Rocinante y marchaba solidaria contigo.

 

HABLA EL AUTOR


El héroe estoico, de pie, apoyado el brazo en la lanza, contempla la luna que asoma su media cara creciente entre las murallas de una vieja fortaleza. La claridad muestra el bordado de almenas, el viento se mece acariciante en la arboleda. A los pies descansa un pueblo blanco iluminado por extraviadas luciérnagas. No hay paz ni sosiego en el alma del caballero. Sancho duerme.

Recuerda otras aventuras, viejas ilusiones desvestidas, ansias de juventud insatisfechas. Recuerdos. . . en esa noche tibiamente estrellada.

En la ciudadela, el Héroe recorre la geografía escueta del recuerdo. Recuerdos. . . Sancho duerme.

 

De pronto todo adquiere vida.

Los árboles desarraigan las raíces

y convertidas en tentáculos caminan.

Las murallas danzan, el pueblo asciende. . .

 

Sin embargo las gentes duermen.

Sancho ronca,

parece que respira tempestades.

Todos duermen.

Sólo el héroe es consciente en la vigilia.


El Caballero está solo. El y España. No hay nadie en medio. El toro se ha ocultado en las olas del mar, la paloma se ha escondido tras una nube. Sólo queda en la llanura desvestida de árboles y sombras la llama clara del Ideal.

 

HABLA EL HÉROE


El toro y la paloma.

Lo pesado y lo ingrávido.

La fortaleza y lo tenue.

Lo terrestre y lo aéreo.

El dilema, la encrucijada, la pelea de siglos. . .

 

La dormida mano se ciega

con los pedregosos rayos.

Reclina la cabeza

en un tumulto de cañas rotas

 

Me dueles España.

Me dueles tanto como el quejido de la rasgueada guitarra que encierra sus notas en la enajenada cárcel de sus cables de acero.

Me dueles en lo más hondo de mi alma troceada.

Me dueles cuando siento las lejanías de tu Destino.

 

Estremecidos los cimientos

coronan las cumbres goteras de cielos.

Cruz encaramada en mi destino,

pirámide gaseosa empedrada de nubes.

 

El toro y la paloma.

El toro embiste a las olas del mar con fuerza inusitada ebrio de nostalgias.

La paloma se desvanece tras la nube que el viento deshilacha en la montaña.

¡No ser necios! ¡Entornar los ojos! ¡Mirar al sol! ¡Despertar!

 

Vuelvo al mirador,

ando con rumores de lluvia.

La arena está rosada,

el horizonte crispado por el viento.

Quisiera encontrar la luz.

Transformar los colores en armonía.

Dar forma a la espesura velada por la lejanía.

Recortar en perspectivas las formas.

Llenar de colorido las almas.

Que sean cromáticas, ricas, incendiarias.

Que las recoja el río en su alfombra azul y las traslade al mar.

Que se pierdan en las profundidades y aspiren la luz en los espejos líquidos de las aguas.

Que las ninfas, que asoman sus cabelleras de algas en la oscuridad de las grutas marinas, les infundan los dones de la naturaleza.

Que renazca en ellas la poesía de las mismas raíces del mar.

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Autor: joaquinaguado

Nacido en Granada, España. He vivido en Holanda y en Finlandia, y actualmente vivo y trabajo en Madrid, España. Mi impulso vital principal es ayudar a desarrollar una nueva forma de relación económica y social, centrada en el ser humano. Para ello, es esencial , desarrollar una nueva conciencia sostenida en la capacidad de escuchar (percibir) con toda atención. Tengo la profunda convicción de que la conversación, como decía Goethe, es la fuente de cualquier futuro creador entre los seres humanos.

5 pensamientos en “España…

  1. Pensaba que era un blog de anroposofia y no de rancio patriotismo.
    Dios, patria y rey, la trinidad que mata al hombre.

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    • Estimado Tomás,

      Siento evocar en tí estos pensamientos, nada más lejos de mi intención. Seguro que las conclusiones a las que has llegado son culpa mía al no haber sabido expresarme convenientemente. Pero te aseguro que ni soy patriota en el sentido que tu le das al vocablo, ni mucho menos monárquico. Creo que España es una nación de naciones y que una sin las otras -y las otras sin aquella- no pueden ser. Que este país esta por inventar y que en esa tarea debemos estar todos en igualdad de condiciones. Cada nacionalidad -cada nación- de este minicontinente debe actuar, desde si misma, como lo hace un órgano en el cuerpo humano, para en libertad y sin egoísmos conformar un todo al que se llega no como suma, sino como sublimación. Cuando hablo de España no me estoy referiendo a la que tú haces alusión, esa la detesto, lo estoy haciendo de esa otra que nace como consecuencia de un deseo compartido y que, desde luego, no sé como puede ser. Ya que su Ser sólo puede aparecer como consecuencia de un hacer libremente compartido. Esto es, a grandes rasgos y con la premiosidad del momento, como yo entiendo que el Espíritu de este Pueblo de Pueblos quiere manifestarse.

      No te contesto con la intención de polemizar, simplemente lo hago por aclarar el malentendido; del que siN duda -vuelvo a repetir- yo soy el culpable. También lo hago con el deseo de agradecerte tú crítica, sin ella no me habría dado cuenta de que mi exposición podía dar pie a estos problemas.

      Muchas gracias, amigo.

      Me gusta

  2. El problema inquietante es el término nación ya que eso produce compartimentos estancos, ya sean pequeños o grandes. Sabes perfectamente que no existe ningún órgano del cuerpo humano que pueda funcionar en solitario, todos son parte del todo que es el ser físico.
    Creo que el problema está en la afirmación de Steiner sobre el alma de los pueblos. Yo lo entiendo como una manera de explicar comportamientos grupales pero no existe el concepto de alma como tal, esta es individual sino sería que en La Junquera se forma parte del alma España y ya en Le Perthús del alma Francia? Esto no se sostiene por ningún lado.
    Son tiempos de cambio y el Cosmos nos está llevando a pesar de no quererlo asumir, por eso cometemos tantas imprudencias.
    No quiero polemizar, quiero expresarme para dar la oportunidad a los lectores a otra visión de las cosas y que decidan. Nuestro destino es ser libres espiritualmente.
    Gracias por contestar.

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    • Estimado Tomás,

      No voy a entrar aquí a discutir a fondo el concepto de nación ni el concepto de espíritus del pueblo o espíritus nacionales al que hace extensiva referencia Rudolf Steiner. Solo indicar, en todo caso, que a lo largo de toda la Antroposofía, los conceptos que han de usarse son conceptos móviles, ,en proceso, esto es, conceptos vivos. Es por ello que, en este caso, el concepto Nación no ha de entenderse en el sentido simple y estático que tu planteas hablando de La Junquera y de Le Perthus. Es más que obvio que alguien con una cierta capacidad intelectual mínima, ni siquiera se plantearía semejante majadería, y a Rudolf Steiner se le puede acusar de muchas cosas, pero no de ser ni simple ni básico, sino más bien de todo lo contrario.

      En este sentido, digo, el concepto de Nación que aquí se usa, y su concepto asociado de Espíritu Nacional o de Espíritu del Pueblo, es un concepto dinámico. En el caso de España, se puede contemplar la acción de este ser espiritual en el “devenir” de la nación española, tanto en sus limites geográficos, como en sus cambios culturales, lingüísticos, e incluso en el cambio de la forma de pensar de sus habitantes.

      Respecto a tu ultimo párrafo sobre la libertad, con todo el respeto, decirte que uno entra a este blog, que trata de Antroposofía, libremente, lee lo que quiere leer libremente, y se expresa con la misma libertad. Eso si, uno ha de estar preparado a que los demás le respondan a uno con la misma libertad con la que uno se ha expresado primero. Por eso, te ruego que no te conviertas en adalid de una libertad que estaba presente desde el primer día en que este blog abrió sus “puertas”, por así decirlo. Si no fomentáramos la libertad, por ejemplo, no habríamos publicado tu comentario, con el que estoy en profundo desacuerdo, y que hasta me parece una falta de respeto a nuestro trabajo en tu mención sobre la libertad, pero sin embargo, ahí esta publicado y a la vista de todos.

      Por tanto, y de nuevo, te ruego que expreses tus opiniones con un poco más de respeto a los que colaboramos en este blog, y por favor, no otorgues libertades a quien no las necesita, ni conviertas en negadores de la libertad a quienes siempre la hemos garantizado. Finalmente, solo recordarte que si no estas de acuerdo con la Antroposofía, y consideras que sus conceptos son erróneos o equivocados, hay quizá otros espacios en la red en lo que puedes encontrar personas afines, o que incluso, puedes iniciar tu propio blog al respecto.

      Un saludo.

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